Afganistán 1996: acceso prohibido al cielo

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Los 16 mandamientos de los talibanes en Afganistán.

 

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Tanques tripulados por militantes talibanes son decorados con flores frente al palacio presidencial en Kabul, el 27 de septiembre de 1996. Entre 1996 y 2001 los talibanes crearon en Afganistán una entidad wahabita, espiritualmente parecida al Estado Islámico (ISIS) contemporáneo. Crédito por la imagen: CNN

Hace veinte años, el 27 de septiembre de 1996, Kabul, la capital de Afganistán, caía finalmente frente a los beligerantes yihadistas, luego de cuatro años de guerra civil. Tras el fracaso soviético, durante la década de 1990 el país centroasiático experimentó la proliferación de la militancia islámica en todo el territorio. Los talibanes, notorios entre los muyahidines, se consolidaron rápidamente pacificando las áreas bajo su poder. Suprimieron a líderes locales corruptos y extorsivos, y en el proceso también derrotaron a la competencia, representada por otros grupos islámicos rivales. Los talibanes prometieron paz y estabilidad tras más de una década de guerra, y su mensaje tuvo resonancia propagandística. Pero todo esto a cambio de un precio: la subyugación de la población a un modo de vida de lo más rígido y austero.

Tras su consolidación definitiva, Afganistán pasó a convertirse en un Estado islámico a la usanza wahabita. Los talibanes impusieron la ley de la tierra, superponiendo una interpretación literal de la ley islámica –la sharia– a los códigos tribales preislámicos de los pastunes. Financiados, aprovisionados y formalmente reconocidos por Arabia Saudita y por Pakistán, los talibanes efectuaron una campaña nacional de limpieza religiosa. Impusieron por la fuerza sus códigos morales, castigando severamente a los infractores por intermedio de una policía religiosa, agrupada en el llamado Ministerio para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio.

El régimen talibán sobrevivió hasta la intervención estadounidense de 2001, tras los ataques del 11 de septiembre. Tal era la preocupación de los talibanes por imponer la sharia a como dé lugar, que en el Afganistán teocrático la agenda pública consistía enteramente en decretar lo que se puede y lo que no, encontrar infractores y aplicar sentencias. No había espacio para planificar políticas públicas, para ofrecer servicios sociales, o mismo garantizar las funciones mínimas de un Estado moderno. En definitiva, lo primero que hicieron los yihadistas fue suprimir la mera noción de la política. Bajo su regencia, el hombre ya no sería un animal político, pero un ser renacido plenamente fidedigno a las ordenanzas divinas. Con este principio en mente, los talibanes dinamitaron la diversidad cultural en Afganistán, supeditando toda tradición a una sangrienta, mas figuradamente sagrada, yihad de reparación religiosa.

Con motivo del triste aniversario, me gustaría reproducir aquí el enunciado básico que emitieron los talibanes al momento de salir victoriosos. Son los principales mandamientos; 16 códigos para la convivencia pública, difundidos por la radio “sharía”. Con esta pauta, mientras comandan rectitud religiosa, los talibanes simultáneamente anuncian que habrá castigo para los impíos detractores. “La razón –leía un eslogan–tiene que ser tirada a los perros”.

El siguiente es un extracto del libro de Ane Seierstad, El librero de Kabul, publicado originalmente en noruego en 2002. El título de este artículo –“Acceso prohibido al cielo” – se basa precisamente en el título del capítulo que la autora presenta para introducir los guiamientos talibanes, particularmente su guerra contra el sexo femenino. La traducción del extracto corresponde a Sara Hoyrup y Marcelo Covián, y Editorial Océano (2013). Establecidos los debidos créditos, estos son los puntos ordenadores del estilo de vida wahabita, tal como fueron impuestos por los talibanes.

  1. Prohibición del impudor femenino. Queda prohibido que los conductores transporten a mujeres que no lleven burka. En caso de quebrantar esta ley, serán encarcelados. Si tales mujeres son vistas en la calle, los funcionarios irán a sus casas y castigarán a sus maridos. En caso de que una mujer vista con un atuendo provocativo o atractivo sin estar acompañada por un pariente masculino cercano, ningún conductor la puede transportar.
  1. Prohibida la música. Los casetes y la emisión de música quedan prohibidos en las tiendas, los hoteles, los vehículos y los rickshaws. En caso de ser hallada una casete en una tienda, el propietario será encarcelado y el comercio cerrado. Si se encuentra una casete en un vehículo, éste quedará confiscado y su propietario será encarcelado.
  1. Prohibida la rasura. Todo hombre que lleve la barba afeitada o cortada será encarcelado hasta que le crezca la barba con la longitud de un puño.
  1. Obligación de la plegaria. La oración es obligatoria para todos los hombres y se hace a horarios fijos. El horario exacto de los rezos será anunciado por el Ministerio de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio. Todo transporte cesa obligatoriamente quince minutos antes de la hora de oración. Es obligatorio asistir a la mezquita durante la oración. En caso de ser vistos hombres jóvenes en las tiendas, serán encarcelados de inmediato.
  1. Prohibición de la posesión de palomas y de las riñas de pájaros. Este pasatiempo tiene que cesar. Las palomas y los pájaros usados en juegos y riñas deben ser matados.
  1. Eliminación de la droga y de su consumidor. Los drogadictos serán encarcelados y se llevarán a cabo investigaciones a fin de dar con el traficante y su tienda. La tienda será cerrada y ambos criminales –traficante y adicto– serán encarcelados y castigados.
  1. Prohibido el juego de la cometa. Este juego tiene consecuencias sociales nocivas, como, por ejemplo, las apuestas, la mortalidad infantil y el ausentismo escolar. Los comercios que vendan cometas serán cerrados.
  1. Prohibida la idolatría. Las imágenes y los retratos deben ser eliminados de los vehículos, las tiendas, las casas, los hoteles y otros lugares. Los propietarios deben destruir las imágenes existentes en todos los sitios mencionados. Los vehículos donde se encuentren imágenes de seres vivos serán detenidos.
  1. Prohibidos los juegos de azar. Los centros donde se practiquen juegos de azar deben ser denunciados, y los jugadores, encarcelados durante un mes.
  1. Prohibidos los peinados británicos o norteamericanos. Los hombres con el pelo largo serán detenidos y llevados al Ministerio de Promoción de la Virtud y de Prevención del Vicio, donde se les cortará el pelo conveniente. El coste de la peluquería correrá a cargo del infractor.
  1. Prohibido el cobro de intereses por préstamos, de comisiones de cambio y de impuestos de las transacciones. El islam prohíbe estos tres tipos de transacción monetaria. En caso de ser quebrantada esta normativa, el criminal será condenado a una pena prolongada de cárcel.
  1. Prohibido lavar la ropa en las orillas de los ríos que atraviesan ciudades. Las mujeres que quebranten esta ley serán detenidos de forma islámica y respetuosa y acompañadas a sus casas, donde sus maridos serán severamente castigados.
  1. Prohibición de música y baile en las bodas. En caso de quebrantarse esta ley, el cabeza de familia será detenido y castigado.
  1. Prohibido tocar el tambor. El caso de que alguien toque el tambor, el consejo religioso de ancianos decidirá la pena adecuada.
  1. Queda prohibido que los sastres confeccionen ropa femenina y tomen medidas a las mujeres. En caso de ser encontradas revistas de moda en la tienda, el sastre será encarcelado.
  1. Prohibida la brujería. Todos los libros sobre el tema serán quemados, y el brujo será encarcelado hasta que dé muestras de arrepentimiento.
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La imagen corresponde al momento exacto en el cual una mujer llamada Zarmeena fue ejecutada, el 16 de noviembre de 1999, tras haber sido hallada culpable de asesinar a su esposo con una hacha mientras este dormía. La ejecución fue presenciada por 4.000 personas, y gracias a una grabación clandestina, recorrió la prensa mundial. Crédito por la imagen: rawa.org.

Además de estos dieciséis decretos, una instancia especial fue dirigida a las mujeres de Kabul:

Mujeres no debéis salir de vuestras casas. Si lo hacéis, no debéis ser como las mujeres que antes de la llegada del islam al país solían salir con ropa a la moda y abundantemente maquilladas para exponerse a la vista de cualquier hombre.

El islam es la religión salvadora que ha establecido la dignidad específica de la mujer: las mujeres no pueden permitirse atraer la atención de hombres inicuos que les dirijan miradas depravadas. Las mujeres son las responsables de educar y unir a su familia, son también las responsables de las comidas y de cuidar la ropa del hogar. Cuando las mujeres tienen que salir de sus casas, deben ponerse el velo según establece la sharia. Si las mujeres salen vestidas con ropa moderna, adornada, ajustada o indulgente para exponerse a la vista de todos, serán condenadas por la sharia islámica y nunca podrán ir al cielo. Serán amenazadas, investigadas y severamente castigadas por la policía religiosa, al igual que los hombres de su familia. La policía religiosa está obligada a luchar contra estos problemas sociales y continuará sus esfuerzos hasta acabar con el mal.

Alahu akbar (Alá es grande).

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