Turquía: ¿Seguirá siendo miembro de la OTAN?

Artículo Original. Publicado también en INFOBAE el 20/08/2018.

La crisis diplomática entre Turquía y Estados Unidos, especialmente a partir del desplome de la lira turca, pone en cuestionamiento qué tan sustentable es la membrecía de Turquía en la OTAN. En tanto ningún Gobierno parece mostrarse dispuesto a ceder frente a las demandas del otro país, han reflotado los cuestionamientos sobre la conveniencia de que Turquía siga siendo parte de la alianza del Atlántico Norte.

La depreciación de la lira turca tiene a los mercados mundiales en vilo, y revela el grado de susceptibilidad que tienen las economías emergentes frente a Estados Unidos. El catalizador del desplome fue un tweet de Donald Trump, quien el 10 de agosto anunció que duplicaría las tarifas al acero y al aluminio turco. Como consecuencia, en el transcurso de una semana la lira llegó a perder el 7% de su valor frente al dólar. Sin embargo, la moneda viene en picada desde hace meses, y en lo que va de 2018 ha perdido el 40% de su valor.

Las medidas proteccionistas de Estados Unidos dan cuenta de la crisis en la economía turca, pero son solo una parte de la historia. Los analistas conceden que la consagración del presidente Recep Tayip Erdogan como “sultán” allanó el paso para esta situación. Su abusiva injerencia sobre las arcas públicas y sobre el Banco Central mermó la confianza de los mercados: los inversores entendieron que la creciente autocracia turca y la libertad económica no prometen ir de la mano. Mientras tanto, Erdogan viene utilizando la circunstancia para incentivar la narrativa islamonacionalista de su plataforma, afirmando que su país peleará la guerra económica con la primera potencia mundial.

Esta disputa es el último episodio en una serie de controversias entre Washington y Ankara, las cuales revelan que la brecha entre Turquía y Occidente está creciendo a pasos agigantados. En este sentido, los últimos acontecimientos vuelven a poner en cuestionamiento qué tan sustentable es la membrecía de Turquía en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Continuar leyendo “Turquía: ¿Seguirá siendo miembro de la OTAN?”

Seguridad de Israel: punto de consenso entre Rusia y Estados Unidos

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Vista del rastro de humo que dejo en el cielo un misil Patriot disparado por Israel para interceptar un caza de combate sirio que pentró el espacio áereo israelí, el 24 de julio de 2018. Al momento de escribir se desconoce la suerte final de los pilotos del Sukhoi-24 derribado. Este tipo de incidentes ponen de manifiesto el riesgo de que se produzca una escalación en el sur de Siria involucrando a Israel. Tanto Estados Unidos como Rusia están de acuerdo que tal escenario debe ser evitado. Crédito por la imagen: David Cohen / Flash90.

A propósito del encuentro entre Donald Trump y Vladimir Putin en Helsinki el 16 de julio, varios analistas tienen la impresión de que el ganador más claro ha sido Benjamín Netanyahu. Si bien Estados Unidos es tradicionalmente receptivo a las necesidades de Israel, en las circunstancias actuales los rusos también están manifestando una valoración positiva hacia dicho país.

A juzgar por la conferencia de prensa ofrecida por los mandatarios de las potencias, Israel representa un punto de consenso en la agenda. Trump aseguró que trabajará con su homólogo ruso para velar por la seguridad de Israel. Putin, por su parte, insistió en la necesidad de garantizar el statu quo (el cese al fuego) que sucedió a la guerra de Yom Kippur. Pero teniendo en cuenta que han habido y continuarán ocurrido incidentes de violencia, que podrían servir de catalizadores para una escalación en el sur de Siria, Washington y Moscú parecen acordar la necesidad de ofrecerle a Israel garantías para congelar o desacelerar las tensiones en la región aledaña a los Altos del Golán. Continuar leyendo “Seguridad de Israel: punto de consenso entre Rusia y Estados Unidos”

Trump en la cumbre de Helsinki: ¿rendición o pragmatismo?

Artículo Original. Publicado también en INFOBAE el 23/07/2018.

El presidente estadounidense Donald Trump estrecha la mano de su contraparte rusa, Vladimir Putin, durante la cumbre de Helsinki celebrada el 16 de julio. Mientras que algunos analistan observan que la cumbre es un hito necesario para reactivar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, otros señalan que el comportamiento de Trump fue bochornoso. El balance del evento posiblemente se encuentre entremedio de estas posiciones. Crédito por la imágen: Pablo Martinez Monsivais / AP.

El 16 de julio Donald Trump se reunió con Vladimir Putin en Helsinki, en el primer encuentro oficial entre los mandatarios de Estados Unidos y Rusia en ocho años. El evento ha levantado controversia entre diplomáticos y analistas, y mientras algunos lo interpretan como “histórico”, otros advierten que el suceso ha sido trágico, lamentando particularmente el comportamiento de Trump de cara a su contraparte rusa.

A mi modo de ver las cosas, el balance de la cumbre proviene de entremedio de estas posiciones. Por un lado, la única forma en la que Washington y Moscú pueden plantear objetivos en común es médiate la cooperación. Por otro, no deja de ser cierto que Trump “reservó su cara más amable” para Putin, a quien los servicios de inteligencia occidentales culpan directa o indirectamente por interferir en procesos electorales extranjeros.

Si bien la cumbre representa un hito necesario en política internacional, Trump no hizo gala de la bravura que lo caracteriza, dándole a los rusos señales de apaciguamiento equivocadas. Por ello, conviene analizar los distintos argumentos sobre las implicancias de la cumbre, y preguntarse si realmente ha tenido algún impacto práctico más allá de los apretones de manos. Continuar leyendo “Trump en la cumbre de Helsinki: ¿rendición o pragmatismo?”

Colombia: las falencias del argumento anti-OTAN

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A finales de mayo Colombia ingresó formalmente a la OTAN como “socio global”, conviertiéndose en el primer país de América Latina en asociarse con la alianza del Atántico Norte. Este desarrollo es visto como un hito muy negativo por partidarios de izquierda y analistas con tendencia antiestadounidense. Sin embargo, sus argumentos presentan falencias importantes, y en ningún momento analizan cúales son los intereses nacionales del Estado colombiano. En la imágen, el presidente colombiano Juan Manuel Santos tiene la palabra durante  una visita a Alemania el 10 de mayo de 2018. Crédito por la imágen: Guido Kirchner / AFP.

El 25 de mayo el presidente colombiano Juan Manuel Santos anunció que Colombia ingresaba a la OTAN como “socio global”, convirtiéndose así (el 31 de mayo) en el primer país latinoamericano en asociarse a la alianza del Atlántico Norte. Esta noticia representa un desarrollo que previsiblemente divide las aguas entre partidarios de izquierda y de derecha. En efecto, mientras analistas con tendencia antiestadounidense ven este hito como negativo, la opinión conservadora aplaude la concreción de la asociación.

A raíz de este debate, es pertinente evaluar cada posición y analizar el impacto real, político y estratégico, que podría traer el vínculo entre Colombia y la OTAN. Para esto es necesario analizar el contexto detrás de los hechos, y, sucesivamente –dentro de lo posible– desprenderse de nociones y prejuicios ideológicos. A mi modo de ver las cosas, esto es algo que muchos críticos de izquierda que lamentan el anuncio de Santos no están en condiciones de hacer. Continuar leyendo “Colombia: las falencias del argumento anti-OTAN”

El Factor Trump

Artículo Original. Publicado también en INFOBAE el 04/05/2018.

El presidente estadounidense Donald Trump se reune con el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in en noviembre de 2017. EL líder surcoreano alabó el rol constructivo de Trump a la hora de llevar a Corea del Norte a negociaciones, y dijo que se merece el Premio Nobel de la Paz. Con su comportamiento impredecible, y sus acciones de fuerza contra autócracias, Trump como individuo constituye un factor innegable en la política mundial. Crédito por la imágen: Doug Mills / The New York Times.

En 2014 el exalcalde de Londres, ahora secretario de Exteriores británico, Boris Johnson, publicó un libro titulado “El Factor Churchill” (The Churchill Factor). El texto contempla el impacto de Churchill en la política de su país y el mundo. A veces errático, testarudo, egocéntrico, pero también carismático, la presencia y oficio de Winston constituye en la narración de Johnson un factor de peso pesado. No faltan motivos para que la sombra de este estadista tenga proyección global hasta nuestros días, siendo el arquetipo de héroe que muchos líderes quieren imitar.

A Donald Trump ciertamente le gustaría compararse. Sin ir más lejos, se presenta como el salvador de su país frente a tanta adversidad en el mundo. Pero en los puntos importantes hay más diferencias que similitudes. Churchill fue un estadista letrado y multifacético, y Trump –en cambio– un empresario inculto que antepone su imagen a todo. Aun así, es evidente que, para bien o para mal, el factor Trump en política internacional hace mucho ruido. Esto se ve muy claro en los recientes acontecimientos en la península de Corea, y así también con la expectativa sobre el futuro del acuerdo nuclear con Irán. Continuar leyendo “El Factor Trump”

Entrevista con NTN24: El ataque estadounidense a Siria

Entrevista via Skype realizada el 14/04/2018.

Federico Gaon, analista internacional, dijo en NTN24 que tras el ataque coordinado entre Estados Unidos, Reino Unido y Francia a Siria “es mi valoración personal que el ataque estadounidense no ha sido contundente en su objetivo”. Continuar leyendo “Entrevista con NTN24: El ataque estadounidense a Siria”

¿Qué impacto tendrá el nuevo ataque estadounidense contra Siria?

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El cielo de Damasco se ilumina con los misiles antiaéreos rusos lanzados para interceptar los misiles de crucero lanzados por Estados Unidos a Siria, en la madrugada del 14 de abril de 2018. Donald Trump anunció que los ataques eran una respuesta al presunto uso de armas químicas por parte del Gobierno sirio contra la población civil de Duma, el 7 de abril. Aunque la respuesta de Estados Unidos demuestra la voluntad de su presidente por hacer valer sus amenazas y reforzar la proyección de poder de su país, el ataque no esconde la ausencia de una estrategia clara en Siria. Por ello su impacto real es cuestionable, y no queda del toco claro hasta qué punto Washington estará dispuesto a cuidar sus intereses en Medio Oriente. Crédito por la imagen: AP.

En abril de 2017 Estados Unidos atacó una base aérea siria en respuesta al supuesto uso de armas químicas por parte de Bashar al-Assad. Un año más tarde, Washington vuelve a bombardear intereses del régimen sirio para así castigarlo por utilizar el mismo tipo de armamento. En concreto, el último ataque estadounidense de produjo el 13 de abril y contó con la participación de Francia y Reino Unido, países que sumaron su apoyo para condenar el presunto empleo de gas cloro seis días antes contra la población civil de Duma, ubicada al noreste de Damasco.

Según el Pentágono, los objetivos escogidos fueron un centro de investigación en Damasco que estaría vinculado con la producción de agentes bacteriológicos, y dos instalaciones de almacenamiento de armas químicas en Homs.

Este desarrollo conviene ser analizado y comparado con el ataque que tuvo lugar el año pasado. Si bien las circunstancias en Siria han cambiado, las dinámicas geopolíticas se mantienen constantes. Vista la situación en estos términos, el ataque estadounidense puede verse como un llamado de atención hacia sus enemigos. La verdadera pregunta es para quién es la advertencia, y si realmente tendrá el efecto buscado. Continuar leyendo “¿Qué impacto tendrá el nuevo ataque estadounidense contra Siria?”

Cambios en el gabinete de Trump: el regreso de los neoconservadores

Artículo Original. Publicado también en INFOBAE el 03/04/2018 bajo el título “El gabinete de guerra de Trump”.

La designación de Mike Pompeo (izquierda) y John Bolton (derecha) como secretario de Estado y consejero de Seguridad respectivamente, ha despertado controversia en Estados Unidos. Son hombres asociados con el establecimiento neoconservador, y tienen reputación de ser beligerantes en política exterior. La mayoría de los medios dan por entendido que la llegada de estos hombres al círculo íntimo del presidente Donald Trump es algo peligroso. ¿Hasta qué punto? Credito por las imágenes: Al Jazeera / AP.

Las últimas semanas han visto cambios muy importantes en el gabinete de Donald Trump. Aunque ya no sorprende que el presidente modifique su equipo, lo cierto es que las idas y vueltas de la Casa Blanca la han hecho impredecible. Trump lleva poco más de un año en el poder y sin embargo ningún presidente ha cambiado tanto a su personal como lo viene haciendo el magnate. A estas alturas no tan altas los recambios perfectamente podrían quedar catalogados en una antología colorida. Pero así y todo no dejan de ser importantes, especialmente desde la dimensión internacional. 

El 13 de marzo se anunció que Mike Pompeo, director de la CIA desde enero del año pasado, reemplazaría a Rex Tillerson como secretario de Estado. Anecdóticamente, el empresario petrolero se habría enterado de su despido por un mensaje por Twitter. Luego, el 22 de marzo se anunció que John Bolton, embajador ante las Naciones Unidas entre 2005 y 2006, reemplazaría al general H.R. McMaster como consejero de Seguridad Nacional. Sobre la primera designación, Pompeo es considerado partidario de la mano dura, y tiene un historial controversial por su postura antiinmigración y a favor de las “técnicas mejoradas de interrogación”, un eufemismo de la era de George W. Bush para los métodos de tortura aplicados a presuntos terroristas. Sobre la segunda nominación, mientras que McMaster es considerado testarudo pero práctico (y con evidentes credenciales militares), Bolton es considerado un halcón poco diplomático; alguien que cree que todo puede resolverse por medio de la fuerza.

Para bien o para mal, estas designaciones marcan un fuerte giro en la administración Trump. Pese a la imprevisibilidad que caracteriza al presidente puede suponerse que su gestión estará más influenciada por postulados neooconservadores. Cuando Trump presentó su doctrina de seguridad en diciembre, el documento hacía hincapié en una estrategia de “principled realism”, es decir, “realismo basado en principios”. En esencia una dicotomía, ahora podría esperarse que el segundo elemento de la expresión, la ideología, se imponga sobre las consideraciones prácticas o realistas. Continuar leyendo “Cambios en el gabinete de Trump: el regreso de los neoconservadores”

Europa no debe caer en la trampa palestina

Artículo Original. Publicado también en POLÍTICAS Y PÚBLICAS el 23/02/2017.

El líder palestino Mahmud Abbas se dirige al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 20 de febrero de 2018 para criticar la posición de Estados Unidos, y solicitar una cumbre internacional para tratar con el conflicto israelí-palestino. Lamentablemente, los líderes europeos son propensos a recibir dicha propuesta con entusiasmo, y caer en lo que llamo la trampa palestina. Crédito por la imágen: Timothy A. Clary /AFP.

El 20 de febrero el presidente palestino Mahmud Abbas se dirigió al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) para plantear abiertamente su descontento con la política exterior de la actual administración estadounidense; y, de paso, anunciar que la posición de mediador en el conflicto con Israel está vacante. En efecto, desde que Donald Trump anunciara su disposición a reconocer a Jerusalén como capital del Estado judío en diciembre pasado, el liderazgo palestino llama a desconocer el rol convencional de Washington como broker entre las partes enfrentadas.

A mi modo de ver las cosas, tengo la impresión de que los políticos europeos, en su indigestión por los dichos y hechos de Trump, pueden caer en lo que llamaré la trampa palestina. Me refiero a la errada noción de que contradecir a Trump es justo y conveniente, y que desafiar la postura estadounidense en lo concerniente a Tierra Santa acercará la paz de algún modo, que sin embargo aún no ha sido descubierto. Continuar leyendo “Europa no debe caer en la trampa palestina”

La Unión Soviética y la Resolución 3379: la historia de la analogía entre sionismo y racismo

Artículo publicado en inglés en ACADEMIA el 27/01/2018.

Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1974. El 10 de noviembre de 1975 la Asamblea General aprobó la Resolución 3379 que equipara al sionismo con el racismo. Aprobada con 72 votos a favor contra 35 votos en contra, el documento estableció formalmente que el movimiento de autodeterminación judío es una forma de racismo y de discriminación racial. La resolución fue impulsada por la Unión Soviética, y recién sería derogada en 1991. Crédito por la imagen: Teddy Chen / ONU.

El 10 de noviembre de 1975 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 3379, un documento trascendental en la historia del organismo que confirió legitimidad al antisemitismo en su variante antisionista. Por definición, más allá de controversias relacionadas con el conflicto árabe-israelí, el sionismo es la ideología que pregona el derecho de los judíos a la autodeterminación política. No obstante, la Resolución 3379 estableció que el nacionalismo judío es “una forma de racismo y de discriminación racial”.

En el contexto de la Guerra Fría, el documento fue aprobado gracias a la mayoría automática formada por el bloque oriental, los países árabes, y los Estados alineados a la Unión Soviética, cuya fuerza numérica superó cómodamente el rechazo del bloque occidental. La resolución pasó con 72 votos a favor, 35 en contra, y 32 abstenciones. Historiadores y analistas argumentan que los soviéticos impulsaron la falsa analogía entre sionismo y racismo a los efectos de consolidar la unidad entre Moscú y sus clientes del llamado tercer mundo. Catalogando a Israel como un Estado inherentemente racista, los soviéticos se presentaban como guardianes de la causa antiimperialista, fomentando la solidaridad entre países relativamente nuevos –resultantes del proceso de descolonización– y el bloque comunista. Por este motivo, la resolución fue bien acogida no solamente entre los países árabes, pero por muchos africanos también; que vieron una supuesta conexión entre las políticas racistas de la Sudáfrica del apartheid y el sionismo, un movimiento nacido en Europa.

No obstante, la Resolución 3379 no vino de la nada. Durante mis estudios de maestría presente un trabajo que explora los orígenes de la analogía en cuestión. En esencia, encontré que Moscú comenzó a vilipendiar al sionismo en las Naciones Unidas durante los años sesenta, especialmente en respuesta a la presunta interferencia estadounidense en los asuntos internos de la Unión Soviética. Los representantes norteamericanos condenaban la negativa del bloque oriental a permitir que sus judíos emigrasen a Israel, cosa que a su vez retroalimentaba el arraigado antisemitismo ruso proveniente de la época zarista. Por ello, si bien la analogía entre sionismo y racismo es el resultado de las dinámicas de la Guerra Fría, también es evidente que su formulación fue una exteriorización del antisemitismo imperante en el establecimiento soviético.

Con el fin de la era soviética, en 1991 la Resolución 3379 sería derogada. No obstante, el precedente continúa siendo una perniciosa fuente de influencia en las Naciones Unidas, que nunca han logrado superar su obsesión hacia el Estado judío. El artículo que escribí durante mi maestría se encuentra publicado en inglés en el sitio Academia.edu, pero alternativamente puede encontrarse a continuación. Continuar leyendo “La Unión Soviética y la Resolución 3379: la historia de la analogía entre sionismo y racismo”