¿Qué significan los Tomahawks de Donald Trump?

Artículo Original. Publicado también en INFOBAE el 16/04/2017.

El presidente estadounidense Donald Trump hablando en Palm Beach el 6 de abril, luego de que Estados Unidos lanzara casi sesenta misiles crucero Tomahawk contra una base aérea siria, en retaliación por el ataque químico cometido el 4 de abril. Con esta jugada, Trump demuestra que Estados Unidos sigue involucrado de lleno en el conflicto sirio, y que es un actor activo dispuesto a flexionar sus músculos a discreción. Crédito por la imagen: Alex Brandon / AP.

El 6 de abril Estados Unidos atacó la base aérea de Shayrat perteneciente al régimen sirio con casi sesenta misiles Tomahawk. El ataque se produjo en respuesta al supuesto uso de armas químicas en la población de Jan Sheijun dos días antes por parte de Bashar al-Assad, cuyas fuerzas siguen batallando en el bastión yihadista de Idlib. Dada la aparente cordial relación entre Donald Trump y Vladimir Putin, muchos canales informativos tomaron con sorpresa la decisión de la Casa Blanca. Se trata cabalmente del primer acto de agresión de la administración Trump contra blancos sirios, en claro desacato de los intereses rusos, que Trump habría pretendido respetar.

En vista de este desarrollo, resulta conveniente analizar las circunstancias detrás de los sucesos, y el impacto que los hechos podrían tener en términos de política mundial. Por lo pronto, es manifiesto que Estados Unidos no se desentiende del conflicto sirio. Más allá del deseo del presidente por mantener una asociación estable con Moscú, Washington tiene y seguirá conservando una agenda independiente con proyección global. Sin embargo, contrario a lo que algunas fuentes indican, el escenario de una escalada entre Washington y Moscú carece de fundamento. Continuar leyendo “¿Qué significan los Tomahawks de Donald Trump?”

Serbia y Kosovo: ¿al borde de la guerra?

Artículo Original. Publicado también en POLÍTICAS Y PÚBLICAS el 23/01/2017 y en INFOBAE el 26/01/2017.

El tren “Kosovo es Serbia” pintado con los colores de la bandera serbia el 14 de enero de 2017. El Gobierno serbio pretendió que el tren cruzara la frontera y fuese recibido en Mitrovica, el norte de Kosovo, donde la población es mayoritariamente de origen serbio. En Pristina, la capital kosovar, el hecho fue catalogado como una provocación, y una ofensa a la soberanía del país. Consecuentemente el tren no pudo pasar. El incidente dio a una crisis diplomática, y presenta el riesgo de una escalada militar. Crédito por la imagen: Darko Vojinovic / AP.

El 14 de enero, con motivo de un incidente sin parangón en los anales de la diplomacia, se suscitó una escalada diplomática entre Serbia y Kosovo, y ahora alcanzó el grado de amenaza militar. Todo comenzó cuando un tren partió desde Belgrado con destino a Mitrovica, una ciudad kosovar étnicamente dividida, situada en una región predominantemente habitada por serbios. El tren está pintado con los colores de la bandera Serbia, y lleva la leyenda “Kosovo es Serbia” en una veintena de idiomas. Por dentro, está decorado con motivos ortodoxos, que contrastan con la identidad musulmana de los kosovares. Evidentemente, más que puentear las diferencias y conectar a ambas entidades, el tren pretendía una provocación simbólica. Como era de esperar, los kosovares le denegaron la entrada al vehículo, que terminó parando antes de cruzar la frontera de la antigua provincia serbia.

El primer ministro de Kosovo, Isa Mustafa, dijo que no permitiría que la soberanía de su país sea molestada por máquinas que traen “un mensaje de ocupación”. Subsecuentemente, con ortodoxos protestando en las calles de Mitrovica, el presidente serbio Tomislav Nikolic aseguró que defendería “cada pulgada” de su país, lo que fue interpretado por su contraparte como una amenaza directa. Tras movilizar a sus fuerzas de seguridad a la frontera, el presidente kosovar, Hashim Thaci, alertó que Serbia pretende anexar la región de Mitrovica, usando “el modelo de Crimea”. ¿Será esto un presagio de guerra? ¿Será la primera crisis internacional a la que se enfrentará Donald Trump? Continuar leyendo “Serbia y Kosovo: ¿al borde de la guerra?”

La diplomacia caliente de Rusia: las armas hablan más que las palabras

Artículo Original. También publicado en INFOBAE el 24/10/2016.

s400
Misiles tierra-aire S-400 de medio y largo alcance, desfilando durante el Día de la Victoria, en la Plaza Roja de Moscú, el 9 de mayo de 2015. El S.-400 es uno de los sistemas de defensa antiaérea móviles más avanzados en el mundo. Rusia los desplegaría en Crimea y en Siria para disuadir ataques de la OTAN. Para los asuntos de alta política, la diplomacia rusa se basa en la coacción. Viene acompañada por una ideología paneuroasiática que busca revivir las glorias imperiales del pasado. Crédito por la imagen: Sergei Karpukhin / Reuters.

Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia nunca han estado tan mal en la era postsoviética. La tensión es tal, que, evocando los acontecimientos de la Guerra Fría, políticos, especialistas y militares han puesto el interrogante en la hipotética premisa de una guerra nuclear. La discusión se refiere a la plausibilidad de una tercera hecatombe global suscitada, entre otras cosas, a partir de la contrariedad que mantiene Rusia y el bloque occidental con respecto a Siria. Moscú ha dejado en claro que su intervención en el Levante no estará sujeta a ninguna negociación inquisitiva, la cual busque restringir o limitar el alcance de la influencia rusa en Medio Oriente. Por otro lado, Washington observa con preocupación que está perdiendo su capacidad de disuasión, puesta a prueba por una Rusia envalentonada, que responde más agresivamente a la interposición norteamericana en sus asuntos.

El solo hecho de que un escenario de guerra abierta sea tomado en serio dice bastante acerca de lo volátil de la situación. Como en las relaciones internacionales la percepción ocupa un papel central, hay quienes dirían que –si llegase a ocurrir algún día– semejante conflicto será el resultado de una profecía autocumplida, pues se concede que, con el tiempo, los prejuicios y las palabras hostiles embrollan la percepción que los países tienen el uno hacia el otro. Por eso, cuando Estados Unidos dice que Rusia comete crímenes de guerra en Alepo, los rusos perciben hipocresía, y ante todo una excusa para minar la consecución de sus intereses legítimos. En respuesta, el Kremlin expresa su malestar con amenazas, y más precisamente con la carta nuclear. Pero como lo muestra este caso, las armas suelen hablar mucho más que las palabras, especialmente cuando las primeras son lo suficientemente potentes como para hacer valer las bravatas verbales.

Luego de haberse ocupado de modernizar el arsenal de la otrora superpotencia, Vladimir Putin revivió la vieja usanza soviética de negociar con una pistola sobre la mesa. Esta diplomacia caliente consiste en desplazar las fichas sobre el tablero, creando la impresión de que la dirigencia rusa tiene menos aversión al riesgo que sus contrapartes en Occidente. Por esta razón, una percepción desacertada puede desencadenar decisiones erradas, y arrojar consecuencias fatídicas. Pese a la exhortación de moderación y templanza, las escaladas militares son una constante histórica, que devienen justamente de la capacidad de los líderes por interpretar –correcta o irreflexivamente– la voluntad de terceros actores en el teatro de la alta política. Ahora bien, este augurio pesimista no necesariamente se verificará en el presente. Aunque la tensión geopolítica entre Estados Unidos y Rusia subsistirá como eje de las discusiones, la guerra abierta perfectamente puede ser evitada, siempre y cuando los decisores juzguen correctamente las intenciones de sus adversarios. Continuar leyendo “La diplomacia caliente de Rusia: las armas hablan más que las palabras”

¿Qué significa la reunión entre Erdogan y Putin?

Artículo Original. También publicado en INFOBAE el 16/08/2016.

putinerdogan
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan reunido con el presidente ruso Vladimir Putin durante un encuentro en San Petersburgo, el 8 de agosto de 2016. Se ha dicho que el encuentro fue ante todo simbólico, y que marca el inicio en la normalización de las relaciones entre ambos países. Crédito por la imagen: Sergei Karpukhin / Reuters.

Días atrás, el 9 de agosto, Recep Tayyip Erdogan y Vladimir Putin se reunieron en San Petersburgo. La reunión marcó el primer encuentro entre ambos líderes desde que Turquía derribara un caza de combate ruso en noviembre del año pasado; y el evento sugiere que ambas naciones están dispuestas a reconciliarse. Por supuesto, esta reunión, para nada casual, se produce a menos de un mes de la intentona golpista en Turquía.

La reunión recibió mucha cobertura mediática por parte de la prensa internacional. Evidentemente, esto se debe a la notoria personalidad que caracteriza a ambos líderes. Erdogan y Putin tienen prácticamente la misma edad (62 y 63 años), y comparten la misma inclinación por una política de macho, aquella idealización del hombre fuerte que pone sobre sus hombros la carga de llevar a la nación a la grandeza, y librarla de sus enemigos. ¿Qué significa entonces el encuentro entre estos dos líderes de impronta mundial? Continuar leyendo “¿Qué significa la reunión entre Erdogan y Putin?”

Israel y Rusia: relación estratégica

Publicado originalmente en AURORA el 19/06/2016. Aquí se ofrece una versión más extensa del mismo artículo.

F120625FFMS06-e1368725473353
El presidente ruso Vladimir Putin y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, reunidos en Jerusalén, el 25 de junio de 2012. En los últimos años viene dándose un acercamiento sin precedentes entre Israel y Rusia. Si bien ambos países tienen intereses contrapuestos, en definitiva se necesitan mutuamente por cuestiones estratégicas. Crédito por la imagen: Marc Israel Sellem.

Las relaciones entre Israel y Rusia están en su punto histórico más alto. Para inferir esto, alcanza con observar que viene dándose un número sin precedentes de reuniones oficiales. El 7 de junio marcó la tercera vez, desde septiembre del año pasado, en que Netanyahu viaja a Moscú a estrechar la mano de Vladimir Putin. En este sentido, ambos países conmemoraron el 25 aniversario de relaciones diplomáticas.

Algunos comentaristas hablan de un romance, que sea ideológicamente verídico o de conveniencia estratégica, viene haciéndose más serio desde hace años. El presidente ruso visitó Israel dos veces, en 2005 y en 2012. También notorio, Avigdor Lieberman, exministro de Exteriores y actual ministro de Defensa, es admirador de Putin, y se ha vuelto un parroquiano del Kremlin: visitó Moscú en 2009, 2011, 2012, 2013 y 2015. Todo esto sin contar diversas reuniones ministeriales, y múltiples acuerdos de cooperación.

En esencia, es evidente que existe un vínculo creciente entre Rusia e Israel. Esta amistad se explica en correlaciones de índole pragmática, que aparentemente lograron sobreponerse a las importantes diferencias de criterio que separan a las partes. Lo que no está claro todavía, es si estas afinidades serán determinantes al momento de definir las relaciones bilaterales a largo plazo. No obstante, dado el nivel de cooperación sin precedente entre Moscú y Jerusalén, es conveniente analizar una relación que –según lo cree este autor– podría alterar significativamente el panorama diplomático de Medio Oriente. Continuar leyendo “Israel y Rusia: relación estratégica”

¿Por qué retira Rusia el grueso de sus fuerzas de Siria?

Artículo Original. También publicado en INFOBAE el 19/03/2016.

putinyassad
Rusia anunció que retiraría el grueso de sus tropas de Siria, comunicando que los objetivos de la misión han sido alcanzados. El hecho viene a bajar las tensiones entre los actores regionales, y signaría una nueva realidad geopolítica sobre Medio Oriente. Sin el esfuerzo bélico del Kremlin, Damasco no tiene posibilidades de reconquistar la totalidad del territorio sirio. En la foto, Vladimir Putin saluda a Bashar al-Assad en Moscú, en octubre de 2015. Crédito por la imagen: Alexei Druzhinin / AP.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó la retirada del grueso de las fuerzas rusas apostadas en Siria. La decisión se produce casi siete meses después de que los contingentes rusos entraran en la refriega siria, en principio para socorrer al régimen de Bashar al-Assad. Con este anuncio, lo cabal es que Moscú apuesta por bajar las tensiones que de momento venían recrudeciendo día a día, especialmente con Arabia Saudita y con Turquía.

La retirada rusa, que cabe aclarar no es completa, responde al pragmatismo del Kremlin. En primera instancia, este evidentemente ha logrado preservar al régimen alauita en el poder. Como consecuencia, esto implica que los rusos conservan a su aliado, como así también su única salida estratégica al Mediterráneo, la base naval de Tartus. Desde una perspectiva más amplia, aunque es muy temprano para confirmarlo, la retirada de las fuerzas rusas delinearía las nuevas fronteras de facto de una Siria fragmentada. Continuar leyendo “¿Por qué retira Rusia el grueso de sus fuerzas de Siria?”