Ramadán: ¿por qué la ola de atentados?

Artículo publicado originalmente en POLÍTICAS Y PÚBLICAS el 06/07/2016.

bagdad2
Dolientes marchan en Bagdad por el sitio en el cual se produjo el ataque suicida del 3 julio. Este ataque, el más sangriento desde 2003, se cobró la vida de por lo menos 250 personas. Las víctimas estaban haciendo las compras para marcar el fin del Ramadán. Paradójicamente, el mes santo del islam ha visto una seguidilla de ataques terroristas. Crédito por la imagen: Ahmad Al-Rubaye / AFP.

El Estado Islámico (ISIS) está llevando a cabo una ola de atentados en todo el mundo. El más reciente, este 4 de julio en Arabia Saudita, llegó incluso a alterar la normalidad de un lugar sagrado, la Mezquita del Profeta (Al-Masjid Al-Nabawi) en Medina. A este hecho se le suman, entre otros ataques, los atentados cometidos hace pocos días en Estambul (el 28 de junio), Bangladesh (el primero de julio),  y en Bagdad (el 3 de julio). Lo que es más, estos actos ocurrieron durante el presente mes de Ramadán.

Paradójicamente, esta ola de atentados se produce durante circunstancias muy adversas para el ISIS, que está perdiendo terreno en Siria y en Irak. Rusia y la coalición armada por Estados Unidos están empujando al ISIS hacía atrás. De acuerdo con el Departamento de Estado norteamericano, el grupo yihadista más infame ha perdido el 47% de su territorio en Irak, y el 20% de sus posiciones en Siria. Así y todo, daría la impresión que el número de atentados se ha incrementado, particularmente en el mes más santo para el colectivo musulmán. ¿Cómo se explican estos acontecimientos? Continuar leyendo “Ramadán: ¿por qué la ola de atentados?”

¿Cómo mejorar la seguridad en los aeropuertos?

Artículo Original.

aeropuertoestambul
Un trabajador pasa por ventanas rotas a partir de las explosiones en el aeropuerto Atatürk de Estambul. El atentando del 28 de junio en el aeropuerto más grande de Estambul pone nuevamente de manifiesto la necesidad de replantear las doctrinas en materia de seguridad aeroportuaria. Crédito por la imagen: Defne Karadeniz / Getty. 

El ataque terrorista en el aeropuerto Atatürk de Estambul, el pasado 29 de junio, pone nuevamente en evidencia la necesidad de reevaluar los métodos de la seguridad aeroportuaria alrededor del globo. En este aspecto, como disciplina, la seguridad aeroportuaria debe convertirse en una asignación prioritaria, que reclute tanto a especialistas como a mentes creativas.

Esta consideración es particularmente significativa. El aeropuerto Atatürk, el tercero en Europa en número de pasajeros, es considerado –por lo menos hasta recién– como uno de los aeropuertos más seguros del mundo, porque somete a los pasajeros a más controles. Estos incluyen chequeos a vehículos antes de que uno ingrese al predio de las terminales, y un puesto de control ni bien uno ingresa a las mismas. Así y todo, los creativos fueron los terroristas, quienes, tras asaltar el primer puesto de control, virtualmente desarticularon la capacidad de respuesta de todo el personal de seguridad.

Si hay algo que enseñan estas masacres, incluyendo aquella que tuvo lugar en Bruselas el 22 de marzo, es que más seguridad, más controles, y más oficiales, no necesariamente frustran atentados. Esta es la triste realidad que acecha a los pasajeros. Hacer una fila de veinte minutos en una terminal, por cosas de control rutinario, podría reducir la seguridad en el aeropuerto antes que preservarla. Cuanto más grande sea la concentración de gente, más difícil detectar a potenciales atacantes, y, en consecuencia, más plausible que un atentado se lleve la vida de más personas.

¿Cómo se puede entonces dar respuesta a este desafío? Por lo pronto, se debe innovar con profesionalismo, y estudiar de quienes conocen esta materia mejor que nadie. Continuar leyendo “¿Cómo mejorar la seguridad en los aeropuertos?”

ISIS: El retorno de la Yihad

Artículo Original.

isisparade
Combatientes del Estado Islámico (ISIS) desfilan en enero de 2014 por las calles de la ciudad siria de Tel Abyad, cerca de la frontera con Turquía. La ciudad fue capturada por las milicias kurdas del YPG en junio de 2015. En su último libro, Patrick Cockburn explora de forma lucida y sintética el origen del ISIS, y el complejo panorama actual de Medio Oriente. Crédito por la imagen: Reuters.

De vez en cuando me consultan sobre bibliografía en español para entender lo que sucede en Medio Oriente, particularmente en relación con los acontecimientos traumáticos más recientes. Acostumbrado a leer en inglés, suelo contestar que es muy difícil dar con buenos libros en nuestro idioma, ya que sobre esta atormentada región no suele escribirse en castellano, o por lo menos no de forma crítica; lo suficientemente analítica para mi gusto. Aunque ciertamente existe excelente material a disposición en español, en su gran mayoría los autores referenciales de pronta internacional escriben en inglés y en francés. Sin embargo, en la medida que el yihadismo ha ganado notoriedad mediática en todo el globo, cada vez son más los textos traducidos y editados en nuestra lengua.

En efecto, el fenómeno del extremismo islámico –de la mano de agrupaciones como el Estado Islámico (ISIS) – ha revivido el interés de las audiencias hispanas, dando lugar a una fuerte demanda editorial por los temas medioorientales. Así es como di a parar en Buenos Aires con ISIS: El retorno de la Yihad (traducido del inglés, The Rise of Islamic State: ISIS and the New Sunni Revolution) por Patrick Cockburn, un galardonado periodista irlandés que viene cubriendo Medio Oriente desde 1979. El libro, publicado a comienzos de 2015, sirve como una sinopsis lúcida del presente conflicto geopolítico, sectario y fratricida que conmociona el mundo árabe y sus alrededores.

A través de sus 130 páginas, el lector puede llevarse un pantallazo general de lo que ocurre en Siria y en Irak, y encontrar una aproximación acertada para dar cuenta de los orígenes de lo que es una guerra compleja y multifacética. Aunque su extensión es breve, el texto está a la altura de las expectativas, y, en contraste con tantos otros libros que prometen respuestas, evita caer en la trampa de las simplificaciones de tono panfletario. Es precisamente por esta razón que El retorno de la Yihad se vuelve un libro idóneo para dar buenas referencias generales a quienes no necesariamente están familiarizados con la actualidad de Medio Oriente, los intereses en juego, y los actores protagónicos. Continuar leyendo “ISIS: El retorno de la Yihad”

Marcelo Cantelmi y otro comentario errado sobre la Yihad

Artículo publicado originalmente en POLÍTICAS Y PÚBLICAS el 02/04/2016.

cantelmi
Marcelo Cantelmi, jefe de exteriores del diario Clarín, opina que el Estado Islámico no lleva ninguna ideología religiosa por detrás. Por otro lado, alega que la derecha populista es tan peligrosa como el propio yihadismo. Además de errados, sus comentarios trivializan el estudio académico acerca del islam radical. Crédito por la imagen: Diario Sirio-Libanés.

Marcelo Cantelmi, el jefe de política internacional del diario Clarín, nuevamente ha opinado acerca del Estado Islámico (ISIS). Para ir al grano, desde mi lugar ya había criticado al reconocido periodista por plantear lo que a mi criterio es una visión ilusa e inocente acerca del yihadismo. En noviembre, Cantelmi argüía en su columna de Clarín que el ISIS no tenía nada de “islámico”; y que el islam es un componente mítico y fabulesco, dentro de la amenaza terrorista que representa dicho grupo.

En mi tribuna, a modo de retruque, aprovechaba la ocasión para dejar ver la incongruencia de esta conducta intelectualmente deshonesta. Postulaba que el jefe de exteriores de uno de los principales periódicos argentinos debería leer más libros de Historia y menos artículos de internet. Con una mirada superficial del asunto, Cantelmi les decía a sus lectores que los intereses de los yihadistas son terrenales, y no así religiosos. Para dar autoridad a su comentario, el periodista –quien por cierto también es docente en periodismo– citaba que el ISIS se aparta del ejemplo de Mahoma, porque mientras “para esta banda asesinar a sus prisioneros es una rutina”, “Mahoma mató a solo dos y liberó a 6347”.

Al leer a Cantelmi, lo religioso parece representar una abstracción sin mucho sentido como factor explicativo. En mi opinión, esta sentencia, si es que en efecto así la piensa Cantelmi, no podría estar más alejado de la realidad. Acaso reflejando la máxima del materialismo dialéctico –que la ideología tiene su base en las condiciones materiales de la vida– el periodista cae en lo grotesco de buscar explicar al ISIS desde el marxismo. Y nuevamente, en su columna más reciente, este formador de opinión insiste en sobreponer supuestos intereses geopolíticos a ideología, como si la religión fuera una mera fachada para la muchachada, para el circo. Por ello, si se me permite la expresión, habemus otro comentario despistado, de este cronista desorientado. Continuar leyendo “Marcelo Cantelmi y otro comentario errado sobre la Yihad”

Seguridad israelí para los aeropuertos del mundo

Artículo Original. Publicado también en INFOBAE el 31/03/2016.

thumbnail-05e8d8862e6681558efc9ac28e05d8c6
Los atentados del 22 de marzo en Bruselas reabrieron el debate acerca de la seguridad aeroportuaria. Siendo el aeropuerto de Tel Aviv uno de los más seguros del mundo, quizás es momento de estudiar el modelo israelí con seriedad. En la foto, personas se alejan del aeropuerto de Bruselas luego de que estallaran las explosiones. Crédito por la imagen: Geert Vanden Wijngaert / AP.

Los trágicos atentados que sacudieron Bruselas días atrás pusieron de relieve, una vez más, la necesidad imperiosa de aumentar la seguridad en las capitales europeas. Entre lo que está en discusión, el saldo de 13 muertos en el principal aeropuerto belga manifiesta –como quien dice – que hecha la ley, hecha la trampa, y que aún con tantos mecanismos de seguridad, las terminales internacionales siguen siendo territorio accesible para el terrorismo.

El hecho de que se hayan producido explosiones en uno de los aeropuertos más transitados de Europa en la era post 9/11, dice mucho acerca de las deficiencias en materia de seguridad. Pese a las nuevas tecnologías y a los controles espinosos, evidentemente los mecanismos para salvaguardar al pasajero de la ira terrorista no alcanzan. Con justa razón, la prensa ha recogido el caso para relanzar el debate acerca de la seguridad aeroportuaria. ¿Es necesario que las autoridades extiendan los controles más allá de las puertas de embarque, a expensas de la comodidad y privacidad de los usuarios? Parece evidente que, lamentablemente, la respuesta es sí.

Tal vez Israel tenga respuestas. No por poco, dada su tenaz experiencia con el terrorismo, tiene uno de los aeropuertos más seguros del mundo. En el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv, uno no necesariamente tiene que sacarse el cinturón y los zapatos, y, no obstante, a uno lo están mirando constantemente. Si bien este logro no vino sin sus propias polémicas, lo cierto es que la doctrina de seguridad israelí es exitosa, y podría ser replicada en las terminales internacionales; especialmente en las occidentales, acaso las más endebles a convertirse en blancos de la furia yihadista. Continuar leyendo “Seguridad israelí para los aeropuertos del mundo”

El mito del Estado Islámico no islámico

Artículo Original.

islamsword
La imagen, extraída del número 7 de DABIQ, la revista del Estado Islámico (ISIS), lee “Islam es la religión de la espada, no del pacifismo”. El artículo que acompaña este eslogan dice “Alá reveló al islam como la religión de la espada, y la evidencia de esto es tan profunda que solo un hereje argumentaría lo contrario”. En una columna reciente, Marcelo Cantelmi, jefe de exteriores del diario Clarín, argumenta que en el ISIS la religión es una fachada para esconder intereses terrenales.

El Estado Islámico (ISIS) es una de las sensaciones mediáticas del momento. Mire como se lo mire, y desde donde se lo mire, se hace presente en la prensa, en las conversaciones de todos los días, y en el imaginario popular. Se sabe que es la organización terrorista más peligrosa, y que escenifica niveles pavorosos de violencia. Sus ambiciones de purgar Medio Oriente, sino todo el mundo, de apóstatas, infieles y detractores son tan grandes, que, en comparación, incluso Al-Qaeda parece menguarse. El ISIS ha logrado consagrar su infamia rápidamente, y a la par, conforme lo planteado por muchos periodistas, no todos especialistas, se ha establecido el mito que esta entidad no es islámica. Se dice que el ISIS, dado que no representa a todos los musulmanes, no es en sí musulmán; y – que básicamente – se trata de un cuerpo terrorista antitético con los valores del islam.

Ejemplificando, esto es lo que argumenta Marcelo Cantelmi, jefe de política internacional del diario Clarín, cuando, en función de que le conviene decir, les explica a sus lectores que las enseñanzas reales del islam y aquellas del ISIS son dos cosas totalmente alejadas. Desde luego no puede decirse que el ente terrorista sea representativo de todos los musulmanes, pero, ¿acaso eso lo hace menos “islámico”? En este espacio quiero responderle al renombrado periodista. Mi propósito parte de la base que Cantelmi es un formador de opinión muy respetado, y en vista de esta realidad, lamento que desconozca la raíz fehacientemente musulmana del grupo en cuestión. En palabras de un colega, como analista, lo que Cantelmi ofrece en este caso es una mirada conformista, que no hace más que pagar un peaje de corrección política. Por así decirlo, escribe una columna que le podría sentar bien a cualquiera, sin instar controversia, pero, causalmente, tampoco respuestas. Continuar leyendo “El mito del Estado Islámico no islámico”

La Yihad, y las paradojas del pacifismo occidental

Artículo Original.

pacifismo frente a la yihad
Viñeta de José Maria Nieto publicada el 9 de enero de 2015 en el periódico ABC de España. El discurso pacifista y políticamente correcto frente a la amenaza yihadista tiene sus paradojas. Conduce al autoengaño, es contraproducente, y minimiza la responsabilidad que tienen las comunidades musulmanas en la lucha contra el extremismo.

Ante la barbarie del yihadismo, muchos de mis conocidos se han volcado a las redes sociales para pregonar mensajes de tolerancia religiosa y de amor. Comparten imágenes con mensajes loables que invitan a la reflexión y al acercamiento cultural. Por ejemplo, está la campaña viral de musulmanes que le dicen a la gente “el Estado Islámico (ISIS) no me representa” – “not in my name” (en mi nombre no); están las fotos de judíos, cristianos y musulmanes de la mano, y demás alusiones a que todos se llevan bien. También está la foto de un musulmán francés dando abrazos en París. Tengo amigos que, con todas las buenas intenciones del mundo, me dicen “lo de Francia pasó por la exclusión de los musulmanes”, “por la pobreza”. Cuando yo desmitifico la relación entre pobreza y terrorismo, yéndose por la tangente, algunos me dicen que los yihadistas no representan a los musulmanes. Punto. Se acabó el debate, porque resulta que esto ha sido consagrado como dogma por el establecimiento de lo políticamente correcto. Desde luego, sabemos que no es justo medir a todo un colectivo por las acciones nefastas de una minoría extremista. Como resultado – retomando mis amigos su argumento –  frente al clima de ansiedad suscitado por el auge del terrorismo islámico, podemos estar tranquilos que la gran mayoría de musulmanes no es yihadista.

¿Es contestable está noción? Por supuesto que lo es, pero conlleva un costo. Debatirla implica entrar en el pantanoso terreno de lo políticamente incorrecto. Significa remar contra la corriente, y exponerse a que lo tilden a uno de muchas cosas feas, incluso antes de que los argumentos tengan la oportunidad de ser debidamente presentados. Por tanto, apelar al mantra de que “los yihadistas son una pequeñísima minoría” se ha vuelto la respuesta cómoda por excelencia. Es empleada como un medicamento para calmar los nervios, y asegurarle al tipo promedio que no tiene nada qué temer de su vecino musulmán. Bien, so pena de que alguien me llame islamofóbo, me permito discrepar, pues este comportamiento pacifista tiene sus paradojas. Conduce al autoengaño, es contraproducente, y resta responsabilidad a las comunidades musulmanas, muchas de ellas virtualmente inertes frente al embate del extremismo. Continuar leyendo “La Yihad, y las paradojas del pacifismo occidental”

Crónica de otra masacre anunciada

Artículo publicado originalmente en POLÍTICAS Y PÚBLICAS el 11/16/2015. También publicado en INFOBAE el 24/11/2015.

wpid-parismain1
Parisinos reunidos afuera de la sala Bataclan luego del ataque, el 13 de noviembre de 2015. El Estado Islámico (ISIS) tomó responsabilidad por la serie de atentados que sacudieron Francia. Hay centenares de heridos, y 132 víctimas fatales confirmadas. Crédito por la imagen: Pascal Le Segretain / Getty Images.

A menos de un año del atentado a Charlie Hebdo y a Hyper Cacher, el terrorismo islámico vuelve a desgarrar a los parisinos, despertando nuevamente desasosiego entre los occidentales. Otra vez, los medios describen las escenas de luto y resquemor en una capital europea asediada por una fuerza transnacional invisible al transeúnte. Tal como ya acostumbra a suceder en la inmediatez de un ataque terrorista, la gente comienza a preguntarse el por qué, a divagar sobre las razones que vienen detrás, y a tratar de dar con las motivaciones de los asesinos. Basta con prender la televisión y sintonizar una cadena internacional para apreciar que el debate, de uno u otro modo, siempre termina girando en torno al “¿por qué nos odian tanto?”. A esto se suma el agravante de que Francia ha sufrido el ataque terrorista más terrible de su historia, y que los perpetradores amenazan con nuevas incursiones contra los “apostatas” y “cruzados”. Sin embargo, aunque la evidencia del fervor antioccidental de los yihadistas está al alcance, muchos intelectuales están empecinados en dar con respuestas erráticas.

Si hay algo que hay que comprender es que el islam radical, con independencia de sus ramificaciones, constituye un movimiento internacional abocado a la guerra santa. Esto implica que los yihadistas revindican precisamente el concepto de “choque de civilizaciones” como propio, afirmándolo como un cauce natural de la historia; donde lo que está en juego es la supremacía del islam como religión y sistema universal. En segundo término, los extremistas interpretan las fuentes musulmanas en una usanza literal y abyecta. Rechazan tajantemente toda innovación que la cultura, la ciencia y el pensamiento político puedan impregnar sobre la religión, y por ende se rehúsan a comprometer el dominio sagrado con la esfera de lo secular y lo profano. Lo cierto es que los yihadistas le han declarado la guerra a Occidente y a todos los sistemas de pensamiento que éste representa. En la lista de enemigos del Estado Islámico (ISIS) caben los nacionalistas, los ateos, los judíos, los cristianos, los demócratas, los conservadores. En definitiva, quien no suscriba a la lectura arcaica de los yihadistas es un enemigo.

Entonces, ¿por qué Francia? Continuar leyendo “Crónica de otra masacre anunciada”

El nuevo dilema de Erdogan

Artículo Original. Publicado también en INFOBAE el 24/10/2015; y en AURORA el 25/10/2015 bajo el título “El nuevo dilema de Erdogan ante el avance ruso”.

erdogan-live-w-campaign-rally
El “sultán” turco, Recep Tayyip Erdogan se dirige a sus partidarios durante una manifestación de apoyo al oficialismo en la ciudad de Elazig, en marzo de 2014. Aunque su plataforma salió victoriosa durante las últimas elecciones, en junio de este año, Erdogan no logró hacerse con suficientes bancas en el parlamento como para gobernar sin necesidad de pactar con otras fuerzas políticas. En un intento por evitar formar una coalición de gobierno, el líder convocó a elecciones anticipadas para el próximo primero de noviembre. No obstante, mientras no se esperan resultados disímiles a los de junio, paralelamente se registra una peligrosa polarización social que podría ser causal de una nueva ola de violencia en suelo turco. Crédito por la imagen: Umit Bektas / Reuters.

Hace dos meses escribía que Recep Tayyip Erdogan tenía un dilema por delante. Con su popularidad en un bajo histórico, en aquella oportunidad discutía que para imponerse en las elecciones anticipadas (y generales) del primero de noviembre, el mandamás turco, en el poder desde hace más de una década, tenía que dar con un logro resonante en política exterior. Actuar o no actuar en Siria y en Irak – esa era la cuestión. Por ponerlo sucintamente, Ankara se opone al régimen de Bashar al-Assad porque representa una gran fuente de inestabilidad regional, y porque se supone el apéndice de Irán, al que Turquía quiere contrarrestar. Por otro lado, el Estado Islámico (ISIS) también representa un grave peligro, pero el Gobierno turco teme que una derrota yihadista signe una victoria kurda irreversible, poniendo a los kurdos un paso más cerca de su tan ansiada estatidad. En agosto este era el dilema de un Erdogan presionado domestica e internacionalmente por su ambigüedad y vacilación. Los analistas concedían al respecto que si el “sultán” turco quería asegurarse una mayoría parlamentaria en los comicios, necesitaba tomar una resolución contundente, y lo que es más difícil (considerando los riesgos), conseguir una victoria rápida que sea mediatizable y redituable en términos electorales.

Bien, ¿qué puede hacer el oficialismo turco, a poco más de una semana de las elecciones, para incrementar sus posibilidades? Indistintamente de lo que pase en los próximos días, lo más probable es que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), capitaneado por Erdogan, salga como la primera fuerza política del país. El problema pasa no obstante por el hecho de que Erdogan no quiere verse obligado a formar una coalición para poder gobernar, pues hasta ahora nunca ha tenido que negociar o conciliarse con sus contrincantes políticos. Para peor, ya no puede intervenir en Siria ni aunque quisiera, y de momento difícilmente pueda actuar en Irak. Vladimir Putin le ha ganado de antemano, y le ha cortado a los turcos la posibilidad de interponerse, en detrimento del prestigio de Turquía como actor regional. Consecuentemente, podríamos decir que Erdogan se enfrenta ahora a un nuevo dilema: ¿cómo proyectar poder? ¿Apuntar sus cañones al escenario doméstico o al campo de batalla externo? Por lo pronto la distinción entre uno y el otro parece haberse desvanecido del glosario político de los turcos. Y dispare a donde dispare, Erdogan arriesga con incendiar Turquía y sus alrededores. Continuar leyendo “El nuevo dilema de Erdogan”

El dilema de Erdogan

Artículo Original. Publicado también en INFOBAE el 28/08/2015; y en AURORA el 02/09/2015 bajo el título de “El dilema de Erdogan entre su figura y la realidad”.

Turkey's President Tayyip Erdogan looks on durin his visit to Northern Cyprus
Tayyip Recep Erdogan durante una visita al Chipre turco el último julio. El presidente de Turquía tiene las riendas del poder desde hace doce años. Anteriormente primer ministo, Erdogan busca dotar a su país con un sistema presidencialista fuerte, con él a la cabeza. Siendo en teoría el rol del presidente ceremonial, Erdogan no figurará en las boletas durante las elecciones anticipadas convocadas para noviembre. Se concede no obstante que el “sultán” ejerce una inmensa presión en la política, y es quien realmente toma las decisiones importantes. Dada la caída de su popularidad, Erdogan necesita una victoria en política exterior para ganar puntos. Crédito por la imágen: Harun Ukar / Reuters.

Tras sufrir una recaída electoral en junio, con su popularidad en un bajo histórico, Recep Tayyip Erdogan, fiel a su estilo, ha vuelto a apostar a la política exterior para ganar los puntos que le faltan. Apelando a un tono nacionalista, tanteando una ofensiva contra los enemigos del Estado, el oficialismo busca compensar por la gestión que falta en casa, y, apalancándose en el contexto actual de guerra regional, busca recuperar los votos que en las últimas elecciones no pudo cosechar. Es la primera vez, desde las elecciones generales de 2002, que la plataforma de Erdogan, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), no logra hacerse con una mayoría parlamentaria.

Pese a ganar las elecciones pasadas, dado que no ha podido formar coalición con otra fuerza política, Turquía llamará a elecciones anticipadas en noviembre. Erdogan intenta cambiar el sistema turco para convertirlo en un presidencialismo moldeado en el ejemplo ruso, y en los tres meses que quedan hasta los próximos comicios, espera recuperar votantes apoyándose en una política exterior fornida. Esta, que en el pasado reciente ha sido duramente criticada por su ambivalencia frente al conflicto en Siria y el avance del yihadismo, en los últimos meses se ha endurecido; y mientras el Gobierno la presenta como el cálculo estratégico propio de los intereses nacionales, la oposición, periodistas y analistas, sospechan que la misma estriba de intereses políticos bastante limitados, con mira a réditos inmediatos en el plano doméstico. De cualquier modo, vale preguntarse si la política exterior turca es sustentable, como desde ya también inquirir si le saldrá bien o no la apuesta a Erdogan. Continuar leyendo “El dilema de Erdogan”